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La meta de este artículo es aportar algunas ideas que le permitan a practicantes y organizadores entender las reglas del juego bajo condiciones tropicales de calor húmedo, entrenar adecuadamente sus caballos, disminuir el maltrato de animales y disfrutar por muchas horas de este fascinante deporte.
La resistencia ecuestre (rallies, raids o enduro equino) ha sido reconocida mundialmente como el deporte hípico de mayor crecimiento en las últimas décadas.
Nuestro país, con tradición equina y bellísimos paisajes también se ha ido involucrando en este apasionante tipo de competencias, pero en mi humilde opinión aquí se ha fallado en la organización y reglamentación de las mismas lo que redunda en maltrato de animales. Esto sucede desde la primera competencia alrededor del lago de Tilarán (hace unos 15 años) donde se dice que murieron 16 caballos, hasta las competencias actuales donde frecuentemente fallecen animales durante y después de las mismas, sin mencionar la cantidad de caballos que se "descartan" todos los años por lesiones osteo-musculares y tendinosas, secuela del esfuerzo.
Durante este periodo he impartido muchas charlas sobre temas como cuido, entrenamiento o termorregulación y he hablado con organizadores de algunas competencias, pero el sistema no ha cambiado, por lo que quiero hacer pública la situación actual en Costa Rica (Agosto, 2001).
Como Médico Veterinario con estudios de Post-Grado en Equinos (Inglaterra), Profesor en la Escuela Medicina Veterinaria de la UNA, caballista, criador, entrenador y apasionado participante de este deporte, no puedo quedarme callado por más tiempo sobre lo que ha venido sucediendo en nuestro país. No quiero ver más caballos comatosos tirados en las plazas de los pueblos y niños preguntando: ?Mami se va a morir?
El deporte se rige internacionalmente por los Reglamentos de la Federación Ecuestre Internacional (FEI) cuya edición actualizada es la de Enero del 2000. En los primeros dos puntos de su "Código de Conducta " se dice que "el caballo debe ser considerado lo más importante" y que "el bienestar del caballo debe de estar por encima de las demandas de criadores, entrenadores, jinetes, dueños, comerciantes, organizadores, patrocinadores u oficiales". La actividad de resistencia ecuestre efectuada en Costa Rica no está afiliada a la FEI.
Otro de los mandamientos fundamentales del deporte es que al final de cada etapa el caballo debe estar lo suficientemente sano para continuar con la etapa siguiente ("fit to continue"). El espíritu de la competencia exige que caballos rencos (?cualquier tipo o grado de renquera!), con peladuras por aperos o fatigados, deben de ser descalificados con la idea de proteger la integridad física y su vida. "Terminar es ganar".
El rol del cuerpo veterinario oficial (incluyendo los estudiantes de la UNA) ha sido muy importante a lo largo de estos años seleccionando los caballos descalificables a pesar de la oposición de algunos propietarios, pero esto es insuficiente si las competencias no se organizan de manera diferente.
Aunque existen reglamentos que se dicen inspirados en la FEI y a que reconocemos el esfuerzo de los organizadores locales para proteger al caballo, la cruda realidad es que muchos animales siguen muriendo o quedando inutilizados de por vida.
Porqué sucede esto? - Sin incluir el ego de propietarios y jinetes que solo quieren ganar, resulta que el músculo del caballo es relativamente ineficiente en términos de producción energética, ya que de cada 100 % de energía producida, solamente un 20% es energía mecánica que contrae el músculo (mueve el caballo), mientras que cerca de un 80% es energía calórica (calor) que debe ser eliminada del cuerpo o literalmente hablando, el organismo "se funde".
Se sabe que altas velocidades de competencia y las cuestas pronunciadas, típicas en nuestra topografía, aumentan la producción del calor metabólico a eliminar por el organismo, además de producir un exceso de ácido láctico causante entre otras cosas del inicio de la fatiga y de una pobre recuperación de la frecuencia cardiaca. Incoordinación por fatiga es una de las principales causas de lesión.
En competencias mundiales la velocidad promedio no pasa de 15 Km/hora, mientras en C.R. hemos tenido caballos corriendo etapas a 30 Km/hora. Hemos convertido este deporte en un "hipódromo grande".
Además vivimos en un país tropical donde las temperaturas ambientales durante la competencia a veces rondan los 40 ?C y la humedad ambiental a menudo es arriba del 90 %, factores ambos que disminuyen la eficiencia del caballo para eliminar dicho calor muscular.
Como parte de los mecanismos termorregulatorios, al trote o galope se pierden unos 12 libros de sudor (fluidos y electrolitos) por hora. Esto tiene dos implicaciones: 1- El sudor se debe evaporar para eliminar el calor, pero la humedad ambiental impide que la evaporación ocurra eficientemente, 2- La pérdida de fluidos y electrolitos rápidamente deshidrata al animal. Algo similar ha causado recientemente la muerte de tres jugadores de futbol americano en USA ("Al Día", 14/08/2001).
En nuestro deporte la ecuación "alta velocidad + alto calor y humedad ambiental = DESASTRE"
El plan de entrenamiento para este tipo de competencias se debe iniciar con animales mayores de 4 años y es a tres años plazo, pues el primer año se fortalecen al máximo estructuras blandas como corazón y pulmones, el segundo año estructuras semiduras como tendones y ligamentos y hasta el tercer año estructuras duras como hueso y casco. Durante este tiempo el organismo se capacita metabólicamente con el entrenamiento para manejar calor, deshidratación y ácido láctico, además de que aprende a usar mejor alimentos como las grasas que producen menos calor metabólico.
Se dice que "el primer año el caballo tiene más corazón que patas" y quien no cumpla estos mandamientos termina con un animal lesionado o muerto. En Costa Rica muchos dueños compiten caballos con menos de un año de entrenamiento.
Una manera de monitorear la capacidad del caballo para resistir un ejercicio determinado es medir la frecuencia del pulso (latidos por minuto) a los 10 minutos de haber terminado un esfuerzo o etapa determinada. Si recupera a menos de 60 latidos por minuto implica que está entrenado para resistir dicho esfuerzo, pero si no recupera a los 10 minutos significa que no está metabólicamente listo para continuar y debemos bajar la intensidad del trabajo.
Qué hacer? - La experiencia de otros países tropicales como Brasil, donde se compite casi todos los fines de semana, debería de ser extrapolada a nuestro caso.
Según esa experiencia internacional para proteger la salud del caballo, bajar la velocidad de competencia y disminuir las posibilidades de maltrato, debemos incluir las siguientes medidas:
1.-Exigir en todos los eventos el examen médico veterinario (incluyendo hemograma) para certificar que el animal está sano y en buena condición física.
2.-Eliminar las etapas de velocidad controlada (según FEI no se permite más de 5 Km por etapa - Art. 800.4). Bajo el sistema actual el caballo se cuida en las etapas controladas y se corre a toda velocidad en las "descontroladas".
3.-Acortar el tiempo en los puestos de control. Ej. descalificar caballos que no recuperan a los 20 minutos en lugar de los 30 minutos actuales.
4.-Bajar el límite de pulsaciones para pasar los puestos de control de 68-64 actuales a 60 o 58/minuto.
5.-Aumentar la distancia de las competencias e incluir varios tramos de montaña en la ruta, pues se sabe que recorridos muy planos convierten la misma en un "hipódromo grande".
6.-Hasta donde sea posible implementar control de sustancias prohibidas ("doping") para por lo menos eliminar los caballos rencos que corren bajo analgésicos y antiinflamatorios.
7.-Descalificar caballos con cualquier tipo o grado de renquera ("fit to continue").
8.-Definir con claridad reglas de asistencia que nos permitan hidratar los caballos en cualquier punto de la competencia.
9.-Usar monitor cardiaco para hacer lectura pública de la frecuencia del pulso al final del evento, como se hizo en La Fortuna de San Carlos (2000), lo que educa a los propietarios y elimina cualquier duda.
10.-Bajar la cantidad de kilómetros corridos sobre pavimento para disminuir el impacto sobre articulaciones y láminas podales. La FEI sugiere que no se debe correr más de un 10 % sobre rutas duras de uso vehicular (Art.801).
11.-Como algunos dueños compiten solamente para ganar el dinero del premio sin que parezca importarles el caballo, talvez una buena idea sea eliminar los premios en efectivo. Si se pagan premios debería ser al caballo que recupera más rápido o mejor acondicionado. Además esto hace más barato montar las competencias.
12.- Es imperativo organizar una federación o asociación de resistencia equina que promueva la educación contínua y regule el deporte en Costa Rica, montando un calendario anual de competencias para fogeo y clasificación, idealmente como requisito para el campeonato nacional.
13.- Debemos obtener el aval de la Federación Equestre Internacional para nuestras competencias. Creo que si el futbol está afiliado a FIFA y el hipódromo al Jockey Club, la resistencia ecuestre costarricense debe afiliarse a la FEI para de esa manera implementar todos los controles necesarios y detener el abuso de animales.
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